¿POR QUÉ UN CENTRO DE ESTUDIANTES?

 

   Creemos que un Centro de Estudiantes es el órgano de discusión y organización de los estudiantes a través del cual podemos expresarnos, cuestionar la realidad y resolver nuestras propias problemáticas. Ante el contexto general de crisis social y económica que sufre la Argentina, donde el vaciamiento del sistema educativo hace peligrar cada vez más una verdadera educación pública, y ante el contexto particular de los serios problemas de nuestra formación docente, el espacio del Centro de Estudiantes posibilita una reflexión en conjunto con los demás estudiantes a partir de la cual podemos construir distintas formas de lucha por una mejor educación.

   Estamos convencidos de que los cambios no se producen individualmente, sino que se construyen de forma colectiva. Por eso creemos necesario, como futuros docentes que somos, que todos nos demos la oportunidad de participar en la transformación de la realidad, y que esa práctica colectiva nos sirva como herramienta para educar verdaderos seres críticos capaces de defender y luchar por sus derechos.

 

¿QUÉ PASA CON NUESTRA FORMACIÓN?

 

   Muchos de nosotros, con o sin experiencia de haber participado en otros Centros de Estudiantes, comenzamos a juntarnos movilizados  por los numerosos problemas que sufrimos en  nuestra formación.

   Con el objetivo de reflexionar entre todos acerca de “qué docentes queremos ser”,  “qué docentes se están formando”, “al servicio de quién”, el año pasado desde el Centro de estudiantes se organizó una jornada de debates, donde estudiantes de inicial y primario, de primer a tercer año, tuvimos por primera vez la oportunidad de escucharnos y expresar nuestras diferentes opiniones acerca de la formación. En cada aula se discutió la realidad del contraturno como uno de los problemas más graves de  nuestro Plan de estudios, ya que la mayoría de los estudiantes trabajan y el contraturno genera que todo aquel que trabaja, tiene familia o estudia otra carrera deba abandonar el profesorado, atrasarse o rendir de forma mediocre.

   Como contracara, se discutió acerca de la desconexión entre la teoría y la práctica, ocasionada por la falta de herramientas concretas a la hora de entrar al aula y pensar en la práctica docente, el vaciamiento de contenidos al cuatrimestralizar materias claves como las enseñanzas, la ausencia de contenidos fundamentales como la alfabetización en los diferentes ciclos, la cual aparece como un seminario al final de la carrera; el hecho de cursar diferentes materias en las que se termina viendo lo mismo y con escasa profundización, etc.

   A partir  de estas problemáticas, desde el Centro intentamos abrir espacios que contribuyan a cambiar nuestra formación, es así que se hicieron diferentes talleres con la participación de docentes ( “la educación durante  la dictadura militar”, “cómo tratar el Golpe militar en el aula”; “cómo  cuidar  la voz”,  “organización de reuniones de padres”, etc) y se pudo conseguir, entre otras cosas,   la anulación de la cláusula de la biblioteca que obligaba a pagar un bono obligatorio para su uso y la modalidad de prácticas intensivas, que si bien no resuelve el problema de fondo del contraturno, permite, sin embargo, que los estudiantes que trabajan puedan seguir estudiando y no tengan que abandonar la carrera.