Buenos Aires, 17 de noviembre de 2005

A los docentes formadores de maestros,

A los futuros maestros,

A toda la comunidad educativa:

Como integrantes del Centro de Estudiantes del Profesorado del Normal Nº 4 nos dirigimos a ustedes para contarles una serie de hechos acaecidos en nuestro profesorado que nos preocupan en nuestra condición de alumnos19 de octubre de este año, una compañera del Profeso y, fundamentalmente, de futuros docentes.

El día rado publicó una carta (link a la carta) abierta al conjunto de la comunidad educativa, en la que daba cuenta de su malestar respecto a algunos aspectos de la formación docente que consideraba insuficientes para su proceso de aprendizaje.

La alumna en cuestión se hace cargo de sus reflexiones y conceptos firmando esta carta con su nombre y apellido y repartiéndola en mano a estudiantes y docentes en persona y con la colaboración de otros compañeros.

En la misma semana, la regente de la institución educativa, profesora Carolina Muavero, la convoca para plantearle su disconformidad respecto a las críticas vertidas en la carta, considerando que respondían a aspectos subjetivos de la alumna.

El día 27 de octubre todos los profesores de enseñanza inicial y primaria reciben, vía correo electrónico de la institución una carta anónima de una supuesta alumna del Profesorado, en la que se acusa a alumnos participantes de este Centro de Estudiantes, dando sus nombres de pila, de “hacer lío”, “manipular a todos”, dar miedo tanto a docentes como alumnos y hacer que alumnos dejen la cursada de una materia. En esa carta se pide que las autoridades ejerzan medidas de coerción sobre los mismos.

El día miércoles 31 de octubre, desde la casilla de correo electrónico de la Escuela (normal4d8@yahoo.com.ar) se reenvía a todos los estudiantes del Profesorado la carta anónima recibida (link a la carta), con un encabezamiento que justifica el anonimato de la misma para preservar, supuestamente, la “libre” opinión.

El día martes 1º de noviembre se realiza una reunión convocada por las autoridades con el cuerpo docente para tratar esta situación.

Ante los hechos acaecidos consideramos:

•  El hacer pública, mediante el correo electrónico de la escuela, una carta de carácter anónimo, permite suponer que las autoridades de la Escuela avalan los dichos de la misma y las acusaciones hacia las alumnas mencionadas que, además de ser despectivos, son de carácter difamatorio.

•  Resulta preocupante que en una institución, más aún si es formadora de educadores, se legitime la práctica del anonimato, cuando lo que debe enseñarse a los alumnos, futuros maestros, es la exposición de sus ideas con libertad y respeto, la defensa de las propias convicciones públicamente, la capacidad de desarrollar una reflexión crítica y el debate de las mismas, dentro de un marco democrático y de confianza en las instituciones y en el grupo de pertenencia.

•  Dado que dichos conceptos son la base de los lineamientos curriculares para la enseñanza del nivel, es altamente llamativa la actuación de las autoridades que manifiestamente niegan con su práctica los contenidos que se explicitan en dicho diseño. Pero lo grave es que establecen con esta metodología un currículo implícito que niega todo aquello que debemos aprender para enseñar a nuestros futuros alumnos.

•  Por otro lado, consideramos que la publicación del anónimo no responde a la posibilidad de abrir el debate hacia adentro de la institución respecto a los problemas de la formación docente que planteaba la primera carta que circuló, sino que, por el contrario, con la misma se fomenta la polarización de los estudiantes y la exposición de algunas alumnas. Frente a esta situación, nos encontramos ante una institución inflexible a la posibilidad de reflexión, la cual no convoca a la unión y cooperación de los estudiantes, sino a su división y confrontación.

•  En ningún momento las alumnas involucradas en la carta anónima fueron convocadas por las autoridades para conocer su parecer o para poder hacer su descargo sobre los dichos acusatorios que sobre ellas se infringían.

•  A la inversa fueron estas alumnas las que debieron abrir el espacio de diálogo con docentes mencionados en la carta en relación con las supuestas dificultades que ellas generarían, resultando que algunos de ellos manifestaron su disconformidad por la difusión de la carta. También promovieron un debate en el curso, en que se infiere se halla la autora del anónimo, a fin de intercambiar ideas y aclarar situaciones que pudiesen haber sido molestas para los compañeros, quedando en claro la disconformidad del alumnado hacia la impunidad que posibilita la palabra anónima.

•  Es de nuestra preocupación la ausencia de espacios de discusión en el Profesorado. No sólo para poder reflexionar sobre la formación y poder mejorar aquellos aspectos en los que es deficitaria, sino que, además, si no se vivencia en una práctica de intercambio de opiniones y de convivencia en el disenso, difícilmente podremos propiciar debates ricos en posturas diferentes entre nuestros futuros alumnos. Enseñar aquello que no fue parte de la propia formación será sólo una decisión personal, pero con el costo de la ausencia de herramientas pertinentes.

•  Finalmente no hay que olvidar la dolorosa historia reciente de nuestro país en la que ser mencionado en un anónimo de denuncia pudo significar el secuestro, desaparición y muerte de personas. Si bien este contexto es diferente, no deja de avivar fantasmas y no es superador de prácticas autoritarias.

Si hacemos públicos estos sucesos es porque defendemos la formación y apostamos a la construcción de una formación docente mejor, no sólo en los diseños, sino en las prácticas cotidianas.

-Centro de Estudiantes del Normal 4-

JAZMIN DEL CUETO 32.402.631

MANUELA GONZALEZ URSI 31.270.699

EMILIA ARAGÓN 31.160.686

CARLOS BASTARRECHEA 29.010.168

NOELIA LYNCH 25.162.409

ALEJANDRO ARGENTO 31.061.979

PABLO FIGUEROA 27.144.374

NAHUEL GROPPO 32.531.764

CELESTE IRURUETA 32.478.874

ANIBAL MEIS 30.655.031

SOFIA SPINA 31.470.659

LAURA RODRÍGUEZ 31.050.585

LAURA FRYDENBERG 32.069.031

BELEN SCARSO 32.033.406