Romina López                                         18/06/03

 

 

Enseñanza del lenguaje II

Parcial

 

 

1.  Elegí un cuento de los seleccionados.

 

2.  Confeccioná la cita bibliográfica.

 

3.  Determiná el grado al que va a ser leído.

 

4.  Enunciá el tema del cuento.

 

5.  Fundamentá por qué lo elegiste (desde lo personal, desde lo literario y desde tu rol como docente)

 

6.  Construí preguntas para los alumnos, que les permitan abordar la comprensión del cuento leído. Tené en cuenta el proceso de lectura y hacer centro en el lector y en el texto. (Según lo trabajado en clase).

 

7.  Pensá, a partir del texto, una actividad de producción que les propondrías.

 

8.  ¿Qué querés lograr en el alumno a partir de estas actividades? Fundamentá brevemente lo realizado desde la bibliografía sobre lectura.

 

9.  ¿Qué estrategias ponen en juego los alumnos en cada actividad? ¿Y qué propósitos lectores?

 

10.         ¿Por qué es comunicativa esta forma de abordar la comprensión lectora?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1.  El cuento que seleccioné para confeccionar las actividades correspondientes a este parcial es "Aquel cuadro" [1].

 

 

4.  Hilario Cuevas encuentra aquel cuadro, tapado por el polvo que larguísimos años han juntado sobre un ropero. Había sido pintado por su madre, recientemente fallecida, cuando era una niña. Al colgarlo frente a su cama, no sólo sacó a relucir un hermoso óleo, sino también el secreto de una macabra y siniestra historia, que acabará por convertir su vida en un calvario.

 

 

3./5.                      La primera vez que leí este cuento, tenía ocho años, por lo que recuerdo lo que es "Aquel cuadro" para un pequeño lector. Desde ese momento repetí su lectura en varias oportunidades hasta el momento que se volvió a cruzar por mis ojos entre tantos otros cuentos del mismo género. Sin duda, en lo personal, lo escogí porque el hecho de haber conocido la historia, nunca fue un impedimento para volver a leerla y que me sorprenda nuevamente como la primera vez. A mi entender, esto habla muy bien de la historia que relata.

 

Con respecto al grado en el que creo que puede se leído, lo considero apropiado para niños de sexto o séptimo grado, no sólo para los que están habituados a leer, sino también para aquellos que no hayan tenido un contacto asiduo con la literatura anteriormente, ya que es un cuento que atrapa con su argumento hasta el final, mantiene el suspenso continuamente y tiene esa cuota de encanto, que poseen para los chicos los cuentos de terror. Vale aclarar que no intento con esto restringir su lectura a ninguno de los dos sectores mencionados. Tampoco me atrevo a decir que no es apropiado para niños de menor edad, ya que tomando en cuenta las características particulares de los grupos, puede llegar a ser un cuento interesante para trabajar. Me parece una excelente puerta de acceso al mundo literario y una parada ineludible para los que están inmersos en él.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

6./7.                Preguntas para trabajar y discutir con los compañeros, sobre el cuento "Aquel cuadro" de Elsa Bornemann.

 

Para realizar antes de leer el cuento

1.  ¿Qué características considerás que tiene que tener este cuadro para que se pueda escribir sobre él un cuento de terror?

 

2.  Formulá una pregunta con respecto al título del cuento.

 

Para realizar luego de la lectura

3.  ¿Por qué Hilario cuelga el cuadro en su pieza?

 

4.  ¿Por qué el cuadro estuvo guardado sobre el ropero tanto tiempo?

 

5.  ¿En qué época se produjo el asesinato de los Dubatti?

 

6.  ¿Qué estilo de vida crees que llevaba esta familia?

 

7.  Extraé uno o más párrafos del texto, sin que se pierda el sentido de la historia.

 

8.  Señalá uno o más párrafos sin los cuales el cuento no tendría sentido.

 

9.  ¿Qué hubieras hecho en el lugar de Hilario después de leer la nota? ¿Por qué?

 

10.         ¿Qué pensás acerca de lo que hizo la madre de Hilario frente al crimen? Fundamentá tu opinión.

 

11.         ¿Qué opinión podés dar con respecto al último párrafo del cuento?

 

12.         ¿De qué manera se hubiera podido hacer justicia, como deseaba Irenita?

 

13.         ¿Podés relacionar este cuento con la realidad actual, en relación con la justicia?

 

14.         ¿Qué parte del cuento fue la que menos te gustó? ¿Por qué?

 

15.         Imaginá las razones por las cuales el jardinero asesinó a la familia Dubatti e incluílas en alguna parte del texto.

 

16.         Escribí la noticia que pudo haber salido en los diarios o en la televisión luego de la conferencia de prensa que dio el jefe de policía.

 

17.         ¿Hay alguna relación entre las características que pensabas que debía tener el cuadro y las que se mencionan en el texto?

 

18.         Respondé la pregunta formulada en el punto número dos.

8.  A través de esta serie de preguntas busco que el alumno no sólo vuelva al texto, luego de una primer lectura, de una forma mecánica, sino que pueda llegar a encontrarle un nuevo significado más profundo y elaborado que el anterior. Probablemente, el niño se apropie de esa primera significación que le encuentra al texto y no vuelva a indagarse sobre el mismo.

El objetivo de estas preguntas es ayudarlo a poner en juego estrategias de lectura que en un futuro puedan usarlas de forma autónoma. Sin duda este objetivo se cumplirá en un marco en el cual se estimule constantemente la puesta en práctica de estas estrategias y no como fruto de este único trabajo.

También es importante que a través del cuestionario el alumno sea capaz de indagar acerca de aquello que se esconde detrás de lo que el autor escribe, lo que es muy fácil pasar por alto si no se está lo suficientemente preparado para leer (en el sentido que va más allá de la simple decodificación).

 

 

9.  Haciendo referencia a los propósitos lectores, se puede decir que siendo el caso de la literatura, en primer lugar se debe tener en cuenta el placer: Leer por placer. Sin embargo, no se puede decir que en este caso la lectura del cuento, sea sólo por simple placer, sino que las actividades propuestas para trabajarlo, tienen la clara intención de generar un aprendizaje en los alumnos (Leer para aprender), como así también de estimular su imaginación (Leer para alimentar y estimular la imaginación). Indudablemente, el objetivo es que en un futuro, los niños puedan abordar la lectura de textos literarios exclusivamente por placer, lo que pone al propósito del aprendizaje como un vehículo para lograr plenamente el primero.

 

Esta actividad pone en juego diversas estrategias de lectura como el formular hipótesis (1.), anticipar el texto a partir de los elementos paratextuales (1.), interrogar el texto (2.), comprobar las hipótesis (17.), inferir, ampliar y restablecer información no explícita en el texto (3. 4. 5. 6.), cotejar y jerarquizar la información de los distintos párrafos (7. 8.), relacionar la información del texto con la de su entorno (13.), reconocer e inferir diferentes tipos de relaciones entre las ideas (12.)opinar, criticar, emitir juicios de valor (9. 10. 11. 14.). Independientemente de las actividades, puede elegir o combinar la lectura silenciosa, en voz alta, en forma completa para buscar el núcleo temático, por parte, volviendo atrás y releyendo, aunque algunas preguntas específicas llevan por ejemplo a releer una parte en particular.

 

 

10.         Esta forma de abordar la comprensión lectora es comunicativa, porque en las actividades propuestas, se plantea la posibilidad de que el niño emita diferentes respuestas. Ofrece la libertad para plantear sus propias hipótesis, emitir opiniones, críticas, compartirlas con los pares para luego considerarlas "equivocadas", cambiar de parecer y reformularlas, o bien mantenerlas, defenderlas y ratificarlas. Intenta crear una interacción entre el texto (que se lee), el lector (que lo lee) y el contexto (en el que se lee). Se pretende también tomar el texto completo como unidad coherente que mantiene el sentido de lo que el autor intenta transmitir.

Quiero aclarar que en el caso de la pregunta número 11, lo que se trata es de analizar el último párrafo del texto, como disparador de la opinión acerca del lugar de los niños en la sociedad.



1.    [1] Bornemann, E. (1993) "Aquel cuadro" en Socorro, 12 cuentos para caerse de miedo. R.E.I. Argentina. Buenos Aires.